Un espacio de tranquilidad y serenidad en el centro de París,
un lugar donde el ciudadano agotado puede volver a encontrar su energía y recobrar.
Soñar en un sitio plácido, flotar fuera del tiempo y de los problemas de la vida
cotidiana, hacer las paces con los sentidos y el alma, evadirse... Esto es lo que se
le propone en el gabinete de masaje de Xavier Vaujour.